miércoles, 31 de agosto de 2011
viernes, 22 de julio de 2011
Sherpa Capital adquiere KA
En concreto, Sherpa Capital ha adquirido más del 90% de Ka International, una empresa de franquicias de decoración que cuenta con más de 300 tiendas en el mundo.
Dicha operación, cuyo importe se desconoce por el momento, es la tercera que realiza Sherpa en sus nueves meses de vida. La primera adquisición que realizó fue en diciembre con el 60% de Polibol, una firma aragonesa de embalajes, mientras que el pasado mes de mayo se hizo con la filial española de Coveright Surface.
Esta nueva compra por parte de Sherpa Capital implica una ampliación de capital para reforzar el balance y potenciar el desarrollo de Ka International.
El nuevo plan de negocio para esta compañía se basa en cuatro pilares: el desarrollo de un plan estratégico de crecimiento reforzando la relación con las tiendas propias y franquiciadas, el lanzamiento de nuevos productos para reforzar la propuesta de valor, oportunidades de adquisiciones a nivel nacional e internacional y mejoras operativas tanto productivas como comerciales.
Sherpa Capital ha contado con el asesoramiento de la propia Improven y también del bufete de abogados Garrigues, mientras que el asesor de Ka International fue OnetoOne.
Esta es la tercera compra del fondo Sherpa Capital desde su lanzamiento, hace nueve mesesKa International "es una empresa muy atractiva porque cuenta con una marca de gran notoriedad y excelente posicionamiento, una cartera de productos muy atractiva, gran presencia a nivel internacional y un excelente equipo directivo", según Eduardo Navarro, presidente ejecutivo de Sherpa Capital.
Una oportunidad para Ka
Ka International, anteriormente conocida como el Kilo Americano, fue fundada en 1984, y su expansión internacional le ha posicionado en 46 países en los cinco continentes, con más del 70% de las tiendas fuera de nuestras fronteras.
El equipo directivo de Ka International continuará al mando de Roberto Alonso, que indica que "esta nueva etapa de la mano de Sherpa Capital representará una gran oportunidad para el desarrollo de la enseña en un momento de inflexión tan importante para el sector".
Dicha operación, cuyo importe se desconoce por el momento, es la tercera que realiza Sherpa en sus nueves meses de vida. La primera adquisición que realizó fue en diciembre con el 60% de Polibol, una firma aragonesa de embalajes, mientras que el pasado mes de mayo se hizo con la filial española de Coveright Surface.
Esta nueva compra por parte de Sherpa Capital implica una ampliación de capital para reforzar el balance y potenciar el desarrollo de Ka International.
El nuevo plan de negocio para esta compañía se basa en cuatro pilares: el desarrollo de un plan estratégico de crecimiento reforzando la relación con las tiendas propias y franquiciadas, el lanzamiento de nuevos productos para reforzar la propuesta de valor, oportunidades de adquisiciones a nivel nacional e internacional y mejoras operativas tanto productivas como comerciales.
Sherpa Capital ha contado con el asesoramiento de la propia Improven y también del bufete de abogados Garrigues, mientras que el asesor de Ka International fue OnetoOne.
Esta es la tercera compra del fondo Sherpa Capital desde su lanzamiento, hace nueve mesesKa International "es una empresa muy atractiva porque cuenta con una marca de gran notoriedad y excelente posicionamiento, una cartera de productos muy atractiva, gran presencia a nivel internacional y un excelente equipo directivo", según Eduardo Navarro, presidente ejecutivo de Sherpa Capital.
Una oportunidad para Ka
Ka International, anteriormente conocida como el Kilo Americano, fue fundada en 1984, y su expansión internacional le ha posicionado en 46 países en los cinco continentes, con más del 70% de las tiendas fuera de nuestras fronteras.
El equipo directivo de Ka International continuará al mando de Roberto Alonso, que indica que "esta nueva etapa de la mano de Sherpa Capital representará una gran oportunidad para el desarrollo de la enseña en un momento de inflexión tan importante para el sector".
viernes, 1 de abril de 2011
Mercapital y Permira
ACS vuelve a jugar al capital riesgo. La compañía está a punto de cerrar la venta de Clece, su filial de servicios, a Mercapital y Permira, dos empresas de private equtiy que van a pagar 600 millones al grupo presidido por Florentino Pérez. De esta manera, el holding obtiene dinero fresco para pagar sus deudas y financiar la inversión en Iberdrola.
La operación está a punto de firmarse después de que Mediobanca retomase la búsqueda de compradores para un negocio que ACS calificó como no estratégico en 2008. Ese año, Pérez pedía cerca de 800 millones de euros por su subsidiaría de servicios de limpieza, logística, aeroportuaria y centros sociales.
La desinvesión se paró en 2009 por dos motivos. El primero, el alto precio al que ACS había tasado esta actividad, en crecimiento constante en parte por la política del Gobierno de subvencionar el cuidado de los mayores a través de la Ley de Dependencia. El segundo, las dificultades de los compradores para obtener la financiación suficiente debido al cerrojazo de los bancos a la hora de dar créditos.
Las ofertas que recibió ACS en ese momento estaban muy por debajo de lo que pretendía ingresar. Las indicaciones de precio ofrecidas por alguna empresa del sector y algún private equity apenas llegaban a los 600 millones. Ante esa situación, Florentino Pérez dio orden de trocear Clece para hacer más fácil la venta. Pero tampoco funcionó.
Ahora ha decidido conformarse con esos 600 millones. Mercapital y Permira se han unido para financiar de forma conjunta la adquisición de Clece, líder en su sector por delante de ISS y Eulen. La compañía facturó 1.100 millones de euros en 2010, con un beneficio operativo de 80 millones. En los últimos diez años ha registrado un crecimiento anual de ventas del 20%.
El fondo dirigido por Javier Loizaga repite de esta manera la fórmula que utilizó en diciembre para adquirir Panasa, cuando se alió con Corporación Financiera Alba para tomar el control de esta compañía navarra por 300 millones de euros. Mercapital ha declinado hacer ningún comentario sobre esta información.
Por su parte, Permira vuelve a ser protagonista en el mercado, pero esta vez por una noticia positiva. La firma británica, dirigida por Carlos Mallo, se vio obligada a entregar la cadena de supermercados Dinosol a los bancos acreedores al no ser capaz de cumplir con sus obligaciones financieras. El private equity inglés tiene también participaciones significativas en Telepizza, Cortefiel y eDreams. En total, hasta la pérdida de Dinosol, Permira tenía inversiones en compañías españolas valoradas en 4.000 millones.
Las renovables, sin aire
ACS, que el año pasado se desprendió de un 15% de Abertis y de su filial de puertos por cerca de 2.500 millones de euros, tiene también a la venta su actividad de renovables. El holding encargó a Société Générale y a Mediobanca la búsqueda de un comprador para sus megawatios en energías eólicas y termosolares. Pedía entre 4.000 y 5.000 millones, pero ninguno de los interesados en primera instancia ofreciero ese importe.
Por ello, ACS ha optado por dividir estos activos en cinco bloques. Sin embargo, esta estrategia tampoco ha dado resultado hasta la fecha. “Hay muchos negocios parecidos al venta y, por el contrario, es difícil encontrar financiación por la incertidumbre del sector”, explican desde un banco de inversión. “El proceso va más lento de lo esperado”, reconocen fuentes cercanas a la transacción. ACS arrastra una deuda de más de 10.000 millones, aunque en sus últimas cuentas ya había descontada de esa cifra los préstamos de 3.000 millones
La operación está a punto de firmarse después de que Mediobanca retomase la búsqueda de compradores para un negocio que ACS calificó como no estratégico en 2008. Ese año, Pérez pedía cerca de 800 millones de euros por su subsidiaría de servicios de limpieza, logística, aeroportuaria y centros sociales.
La desinvesión se paró en 2009 por dos motivos. El primero, el alto precio al que ACS había tasado esta actividad, en crecimiento constante en parte por la política del Gobierno de subvencionar el cuidado de los mayores a través de la Ley de Dependencia. El segundo, las dificultades de los compradores para obtener la financiación suficiente debido al cerrojazo de los bancos a la hora de dar créditos.
Las ofertas que recibió ACS en ese momento estaban muy por debajo de lo que pretendía ingresar. Las indicaciones de precio ofrecidas por alguna empresa del sector y algún private equity apenas llegaban a los 600 millones. Ante esa situación, Florentino Pérez dio orden de trocear Clece para hacer más fácil la venta. Pero tampoco funcionó.
Ahora ha decidido conformarse con esos 600 millones. Mercapital y Permira se han unido para financiar de forma conjunta la adquisición de Clece, líder en su sector por delante de ISS y Eulen. La compañía facturó 1.100 millones de euros en 2010, con un beneficio operativo de 80 millones. En los últimos diez años ha registrado un crecimiento anual de ventas del 20%.
El fondo dirigido por Javier Loizaga repite de esta manera la fórmula que utilizó en diciembre para adquirir Panasa, cuando se alió con Corporación Financiera Alba para tomar el control de esta compañía navarra por 300 millones de euros. Mercapital ha declinado hacer ningún comentario sobre esta información.
Por su parte, Permira vuelve a ser protagonista en el mercado, pero esta vez por una noticia positiva. La firma británica, dirigida por Carlos Mallo, se vio obligada a entregar la cadena de supermercados Dinosol a los bancos acreedores al no ser capaz de cumplir con sus obligaciones financieras. El private equity inglés tiene también participaciones significativas en Telepizza, Cortefiel y eDreams. En total, hasta la pérdida de Dinosol, Permira tenía inversiones en compañías españolas valoradas en 4.000 millones.
Las renovables, sin aire
ACS, que el año pasado se desprendió de un 15% de Abertis y de su filial de puertos por cerca de 2.500 millones de euros, tiene también a la venta su actividad de renovables. El holding encargó a Société Générale y a Mediobanca la búsqueda de un comprador para sus megawatios en energías eólicas y termosolares. Pedía entre 4.000 y 5.000 millones, pero ninguno de los interesados en primera instancia ofreciero ese importe.
Por ello, ACS ha optado por dividir estos activos en cinco bloques. Sin embargo, esta estrategia tampoco ha dado resultado hasta la fecha. “Hay muchos negocios parecidos al venta y, por el contrario, es difícil encontrar financiación por la incertidumbre del sector”, explican desde un banco de inversión. “El proceso va más lento de lo esperado”, reconocen fuentes cercanas a la transacción. ACS arrastra una deuda de más de 10.000 millones, aunque en sus últimas cuentas ya había descontada de esa cifra los préstamos de 3.000 millones
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